14 de octubre de 2013

FIBROMIALGIA, EL CAMINO A LA SUPERACIÓN



Al igual que ocurre con las dificultades que aparecen en nuestra vida, el cambio en el ser humano es una constante, es universal. Pero aún a pesar de ser algo tan característicamente nuestro, no terminamos de comprenderlo en profundidad. Esto facilita que en cierta manera le temamos y hasta huyamos de él. Algunos incluso creen que pueden escoger no cambiar a lo largo de su vida, como si el roce y la influencia de las experiencias vividas fuese algo que uno puede sortear, sin más, solo por desearlo.


      Y es que casi nada en el ser humano es sencillo, y cualquier manifestación de su existencia suele formar parte de algo más complejo. De otros elementos que se relacionan entre sí. Así que cualquier cambio que necesite, por ejemplo aprender a aceptar y adaptarse a una dolencia crónica, necesita de otros cambios que se sumen. Como si fuera una bola de nieve que crece.


        Sin embargo la mayoría de personas reconoce, cuando se encuentra en una situación difícil, el hecho de que es necesario algo distinto. Sobre todo cuando el problema se presenta de modo persistente y repetitivo, a pesar de los esfuerzos por que no sea así. Esto ocurre en la fibromialgia. Llegado este momento uno se pregunta:  ¿Un cambio sí, pero cómo?
 
      A día de hoy la fibromialgia se considera crónica, y precisamente porque lo es, se han abierto caminos para transitar por y con ella. Gracias al empeño de los protagonistas y el aporte de la ciencia,  muchas personas superan el impacto que la enfermedad causa en sus vidas. Superarla es un proceso de evolución, profundo y duradero, que parte de la aceptación de las limitaciones y los cambios vividos y permite a la persona desarrollar su vida y proyectos. Te muestro alguno de esos caminos.


 
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